
La propuesta para el Centro Cultural Taichung plantea un edificio que nace del terreno y se integra con el paisaje como una extensión natural de la ciudad. Inspirado en la geografía de Taiwán, sus montañas, costas, olas, cordilleras y plantaciones de té, el proyecto convierte la arquitectura en una topografía habitable, capaz de conectar el Taichung Gateway Park con la vida urbana de Park Avenue 2.
Desde el parque, el centro cultural se percibe como una elevación ondulante del terreno, evocando los pliegues tectónicos que dieron forma a la isla. Desde la avenida, sus volúmenes sinuosos se abren hacia la ciudad con una presencia más permeable y urbana, recordando el movimiento del mar al encontrarse con la orilla.


El rasgo más sobresaliente del proyecto es su estructura principal: una cubierta formada por una secuencia de vigas orgánicas de madera laminada que evocan el bambú y la topografía de Taiwán. Dispuestas a intervalos regulares y conectadas lateralmente, estas costillas estructurales permiten salvar grandes luces, alojar parte de las instalaciones y generar interiores flexibles, diversos y luminosos.
La cubierta funciona además como un sistema ambiental activo. Su superficie combina manto vegetal, zonas acristaladas, paneles solares y pavimentos de madera, respondiendo a las necesidades de iluminación, confort y uso de cada espacio interior. En el espesor de las costillas se integran cámaras de aire, compuertas y sistemas de control informatizado que permiten optimizar el comportamiento térmico, acústico y lumínico del edificio.


Más que un objeto arquitectónico aislado, el Centro Cultural Taichung propone un paisaje continuo entre naturaleza, cultura y ciudad: un nuevo hito cívico para Taichung moldeado por la fuerza del territorio y por una estructura capaz de transformar la memoria del paisaje en experiencia arquitectónica.
El conjunto incorpora dos grandes programas culturales: museo y biblioteca. Ambos se organizan alrededor de espacios interiores de gran riqueza, con vacíos, recorridos y áreas públicas que refuerzan la idea del edificio como lugar de encuentro. Una gran plaza conecta el parque con la avenida, actuando como recibidor urbano y como punto de acceso a los dos edificios.